BREVE HISTORIA de la Fundaci—n "La Caridad"

Fecha de Fundaci—n de "LA CARIDAD" por acuerdo del Excmo. Ayuntamiento el 14 de Julio de 1898.

 

      Se constituye por el Ayuntamiento a impulso e iniciativa de su Alcalde, Don Francisco Cant’n y Gamboa.

 

      Participan en su puesta en funcionamiento:

 

 

RELACIîN DEL ACTA FUNDACIONAL DEL 14 DE JULIO DE 1898

 

 

1 de NOVIEMBRE de 1898

 

      La Caridad inicia su labor en las "piedras del Coso": almacŽn municipal.

 

 

      Muchos han sido los intentos institucionales para erradicar la pobreza en los œltimos siglos. La creaci—n de la Asociaci—n BenŽfica Particular "LA CARIDAD" en 1898 fue una de ellas cerrando este cap’tulo en el S. XIX.

      Es sabido que durante la Edad Media la mendicidad cumpl’a el œtil papel de garantizar la salvaci—n eterna a todo aquel que mediante la pr‡ctica de la limosna socorriera al menesteroso.

Este concepto evoluciona lentamente durante siglos hasta finales del S.XVIII cuando nuestros gobernantes ilustrados crean las fuentes de Caridad, de car‡cter regional y que intentando aunar todas las limosnas que se daban en pueblos y ciudades, sobre en Conventos y Parroquias, realizan una labor coordinada potenciando escuelas y talleres a los que se enviaba al ejercito al mendigo œtil y a las casas de Misericordia al no apto para otras labores comunes.

      Esta experiencia truncada por la guerra de la Independencia, el cambio socio-econ—mico que conllevo el nuevo rŽgimen y m‡s tarde las distintas desamortizaciones habidas en el S. XIX.

      La creaci—n de las Juntas Provinciales de Beneficencia intentan dar respuesta a los distintos problemas sociales endŽmicos. La centralizaci—n provincial, y el control de instituciones pœblicas como la Casa de la Misericordia y la especializaci—n diferenciada del trato a ni—os, j—venes y ancianos asilados ser‡n algunas caracter’sticas. En Zaragoza los ni—os ser‡n llevados al Hogar de Calatayud, los j—venes al Hogar Pignatelli (Casa de Misericordia) donde se potenciar‡n los talleres ya instalados y usados en el siglo XVIII, y los ancianos  a la Casa Amparo.

 

      A finales del siglo XIX Zaragoza viv’a convulsionada por un crecimiento r‡pido, fruto de la emigraci—n hacia la ciudad de campesinos atra’dos por la incipiente industria zaragozana.

     

      En 1898 la ciudad estaba repleta de mendigos que ocupaban puertas de Iglesias y esquinas de la ciudad, profesionales todav’a de la mendicidad y descolocados del sistema que no pod’an optar a los servicios benŽficos de la provincia.

 

      Es en este contexto en el que el Alcalde, Don Francisco Cant’n y Gamboa, despuŽs de meses de reflexi—n decide lanzar la idea de crear la Asociaci—n BenŽfica "LA CARIDAD" para paliar "el hambre de la ciudad" y "erradicar definitivamente la mendicidad de Zaragoza". Esto lo va a intentar creando un Consejo que presidido por el Alcalde, tenga como miembros a todas las Instituciones civiles de Zaragoza y al Obispado. Se dar‡ comida a todo aquel que lo necesite bien directamente o bien apoyando a otras instituciones antiguas, "Refugio", a otras m‡s modernas creadas por la Junta de Beneficencia.

 

      Se retoma la idea ilustrada de que la educaci—n es la mejor manera de superar la pobreza, as’ se va a impulsar la creaci—n de escuelas para ni—os que sin poder optar a plazas en la Casa de Misericordia tampoco pudieran tener las posibilidades de hacerlo en las escasas escuelas de la Žpoca.

 

      Intenta sobretodo dos cuestiones. La primera, coordinar desde el Ayuntamiento o mejor dicho desde la Alcald’a todas las acciones en materia social. La segunda, unir los esfuerzos de todos los ciudadanos que a nivel particular quieran participar en paliar la pobreza o sus causas por medio de una aportaci—n econ—mica. Estos ciudadanos van a ser los titulares de la Asociaci—n, si bien van a estar bajo la tutela del Ayuntamiento cuyo Alcalde presidir‡ las sesiones de sus Consejos.

 

      Se remarca el esp’ritu cristiano de la fundaci—n de esta Instituci—n y se encarga a las Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paul la administraci—n de los distintos servicios que se vayan creando.

     

      A lo largo del siglo XX, el comedor social, el asilo, la guarder’a para hijos de mujeres trabajadoras, el colegio Cant’n y Gamboa, etc.,... han ayudado a paliar parte de las miserias de la ciudad. Miles de ni—os han pasado por las aulas y residencias de la instituci—n, as’ como transeœntes y personas sin hogar que se han beneficiado de sus servicios.

 

      Al cumplir los cien a—os, la Asociaci—n quiere dotarse de una estructura jur’dica que le permita, conservando su esp’ritu fundacional con cuantas fundaciones, asociaciones pœblicas o privadas se esfuerzan por erradicar la marginaci—n social en todas sus formas.

 

      La generalizaci—n de la acci—n social desde las Instituciones pœblicas hace que sea necesario realizar un esfuerzo para incrementar la coordinaci—n pretendida por el fundador de esta Asociaci—n y poder participar en la tarea de conseguir una sociedad m‡s justa.

 

      Es en este contexto y con este prop—sito por el que la Asociaci—n BenŽfica "La Caridad" se transforma en Fundaci—n "La Caridad".